Ayer, me encapriché de este juego para ensaladas. No tienen nada que ver con la receta pero...
me ha provocado ponerme a cocinar cámara en mano, y el resultado es este arroz meloso que os presento, sencillo y fácil, tanto que ha sido una improvisación ante la idea súbita de quedarnos a comer en casa sin tener en el frigo casi nada y en los armarios-despensa poco de lo que echar mano.
INGREDIENTES
Variedad de setas
Arroz (200 gr.)
Nata liquida para cocinar 1/2 brik pequeño
Ajos (3 dientes)
Aceite de oliva extra virgen D.O Baena
Las cantidades dependen de los comensales, es obvio y redundante, pero os cuento:
por norma se suele calcular 100 gr./ persona para el arroz y en general para todas las legumbres, aunque depende del buen apetito de los que se sienten a la mesa. Una taza de tamaño corriente puede servir para medir el arroz, casi todo el mundo lo hace así, incluso tengo amigas que usan siempre una concreta que sólo utilizan para eso.
El tipo de arroz para que quede meloso es el bomba, sin lavar, por supuesto, nos interesa que suelte todo el almidón para que quede con esa textura estupenda.
SETAS
Hoy, comida para 2, tenía un tarro de setas variadas, pequeño.
PREPARACIÓN en 30'
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| Se sofríen las setas, se añade el arroz y se remueve |
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| Se incorpora el agua y se sube el fuego. |
Para los arroces melosos a los que ahora todo el mundo llama "risotto" es necesario echarles más caldo o agua que la costumbre para hacer paellas en las que queda el arroz sueltecito y en su punto (el de cada cual), por lo tanto la medida de arroz nos sirve para calcular el agua, en lugar de 2 por 1 incorporaremos 1/2 medida extra, además lo haremos poco a poco según va hirviendo el arroz. También hay que tener en cuenta que casi al final utilizaremos la nata.
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| El tiempo de coción depende el fuego, pero para dar una orientación: entre 15 minutos. |
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| Cuando se considera que ya está se vierte la nata, se remueve y se deja cocer 4 ó 5 minutos. |
Este es el aspecto que presentaba, fijaros en la cremosidad que se vislumbra, en la textura suave, en el apetito que entra sólo de verlo; no os digo ya si pudiera transmitiros el aroma... a setas, claro, a setas, uhmmm.
Recorro la receta y vuelvo al principio: la motivación.
Para estrenar el juego de servir ensaladas, que en realidad era lo que me apetecía, pues hemos acompañado este plato único con unos cogollos aliñados con sal, zumo de limón y un chorrito de buen aceite.
EL RESULTADO FINAL DE ESTA COMIDA INFORMAL
Este domingo, hemos comido tarde y ha anochecido pronto; porque en Madrid, a veces, también llueve.













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